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December 10, 2009

Points of view on war: Barack Obama vs Ron Paul

Today -at Nobel Peace Prize Ceremony-, Barack Obama has justified war. This is just a excerpt. Please read it and at the end of this entry you will find another point of view, Ron Paul's.

Compare.

Barack Obama:

"I do not bring with me today a definitive solution to the problems of war. What I do know is that meeting these challenges will require the same vision, hard work, and persistence of those men and women who acted so boldly decades ago. And it will require us to think in new ways about the notions of just war and the imperatives of a just peace.

We must begin by acknowledging the hard truth that we will not eradicate violent conflict in our lifetimes. There will be times when nations – acting individually or in concert – will find the use of force not only necessary but morally justified.

I make this statement mindful of what Martin Luther King said in this same ceremony years ago – “Violence never brings permanent peace. It solves no social problem: it merely creates new and more complicated ones.” As someone who stands here as a direct consequence of Dr. King’s life’s work, I am living testimony to the moral force of non-violence. I know there is nothing weak –nothing passive – nothing naïve – in the creed and lives of Gandhi and King.

So yes, the instruments of war do have a role to play in preserving the peace. And yet this truth must coexist with another – that no matter how justified, war promises human tragedy. The soldier’s courage and sacrifice is full of glory, expressing devotion to country, to cause and to comrades in arms. But war itself is never glorious, and we must never trumpet it as such."

Ron Paul:

"Only with the complicity of Congress have we become a nation of preemptive war, secret military tribunals, torture, rejection of habeas corpus, warrantless searches, undue government secrecy, extraordinary renditions, and uncontrollable spying on the American people. The greatest danger we face is ourselves: what we are doing in the name of providing security for a people made fearful by distortions of facts. Fighting over there has nothing to do with preserving freedoms here at home. More likely the opposite is true."

August 10, 2009

Solidaridad keynesiana: la excusa para robar a las generaciones futuras

Keynes reinventó el papel del Estado. A partir de que su doctrina se tomara como verdad oficial, el Estado se atribuye la capacidad de "domar" la economía de forma que los ciclos económicos sean menos agresivos. Esta afirmación es falsa. Se apoya en hipótesis erróneas que en vez de anular la validez del modelo, han sido revisadas una y otra vez por economistas que necesitan que el modelo funcione para dar sentido a un sistema en el que el Estado domina la vida de los individuos. En la actual crisis, el gasto público se ha disparado hasta límites no conocidos ni tan siquiera en tiempos de guerra. Afortunadamente la burocracia es tan lenta que aún el gasto público no ha alcanzado el nivel previsto por salvadores del universo como Obama, Sarkozy, Brown o Zapatero. Pero llegará. Si hay suerte, la bomba no estallará en nuestras manos sino en la de las generaciones futuras.




Publicado por Gary Varvel en http://blogs.indystar.com/varvelblog/index.html

Los excesos de hoy se transforman en deudas e inflación para el futuro. Pero ya sabemos que el futuro no le interesaba a Keynes, ni él ni sus seguidores ni todos los políticos que lo toman como excusa ven nada más allá del corto plazo. Es dinero, son votos -porque siempre las siguientes elecciones son a corto plazo-, es poder. Así nos va y así les irá a las generaciones que están por venir, aunque lamento informaros que la ola también nos va a arrastrar.
Desgraciadamente aquello de dejar a las generaciones futuras y el medio ambiente, parece que no les sirve cuando hablamos de economía.

June 20, 2009

Reformemos el sistema: Consigamos más poder

No sé si lo sabrán, porque este tipo de noticias suelen pasar desapercibidas para los ciudadanos de a pie, pero hace un par de días se produjo un hecho de esos que, silenciosamente, erosionan la libertad de los individuos y confieren cada vez más poder a esa clase política, sinvergüenza y ruin, cuyo único objetivo es mantenerse en la poltrona. Uno de estos políticos, liberticida y asesino de moscas para más señas, ha aprovechado el poder que le dan las urnas para acaparar, si cabe, más capacidad de decisión. Porque Obama, queridos lectores, se cree infalible, omnipotente, inmune al error o al descuido, y piensa que todo este embrollo de la crisis no se habría producido si él pudiese manejar a su antojo todo el mercado financiero.

¿Saben ustedes porqué se ha producido esta crisis? Pues porque se equivocaron las grandes mentes decisorias del estado, esas que, igual que Obama, se creen inmunes al error como Krugman o Greenspan, que en el año 2001 pensaron que la mejor forma de salir de la crisis de las puntocom era creando otra burbuja, la inmobiliaria. Sí, sí, se equivocaron, tal como lo leen. Ahora es fácil echarle la culpa al mercado, a la falta de regularización o al viento de levante, pero el viento de levante y el mercado han existido siempre y esto nunca había pasado hasta que Greenspan decidió bajar los tipos de interés y crear una burbuja inmobiliaria. Pero el Demócrata presidente de los Estados Unidos cree que si se han equivocado ellos, la solución es fácil: tomar ellos más decisiones. Y por ello ha decidido reformar el mercado financiero, curiosamente, en el sentido contrario en el que lo debería haber hecho: dotando de más poder a la FED y a la Casa Blanca.

Fdo.: Sr. Smith

April 19, 2009

Empeorando lo malo

Comienza hoy una colaboración que a buen seguro aportará grandes cosas a "Keynes is dead". El Sr. Smith sabe de lo que habla. No es el Sr. Smith de esos que simplemente hablan, sino de los que viven acorde a sus ideas. El Sr. Smith sabe lo que significa arriesgar su dinero y su tiempo buscando una libertad que cada vez nos ponen más difícil. Malos tiempos para los Sres. Smith del mundo. Su primera colaboración tiene un título muy significativo: Empeorando lo malo. Disfrutadlo.

Para confiar en que los gobernantes y políticos del mundo nos saquen de la crisis en la que ellos mismos nos han metido, hay que ser tan optimista como para querer solucionar el problema de la sequía con una danza de la lluvia. Cada mañana, busco en las noticias un atisbo de esperanza, una luz de optimismo, pero rápidamente vuelvo a mi estado de desconfianza absoluta. Ni gobernantes ni oposición, en ningún estado del mundo, parecen dispuestos a librarnos de este atolladero.

Lo que no parecen entender nuestros mandamases es que las crisis se producen por una mala inversión generalizada en la sociedad. Cuando una empresa elige una mala inversión y sus rendimientos son inferiores a lo invertido, esa empresa está abocada a la quiebra. Cuando son muchas las empresas (e incluso las familias) las que yerran al elegir sus inversiones, es el global de la economía la que se resiente. Y esto, ni más ni menos, es lo que ha sucedido durante el final de los noventa y el principio de siglo. Alimentados por una expansión crediticia absolutamente artificial, las empresas y familias se han lanzado a una serie de inversiones en un sector profundamente sobredimensionado; el sector inmobiliario ha crecido mucho más de lo que la sociedad necesitaba. En pocas palabras hemos destinado demasiados recursos a construir edificios. La consecuencia, es que ahora sobra ese ladrillo de más, por lo que su precio disminuye y quienes invirtieron en exceso sufren perdidas. Adicionalmente, los recursos que la sociedad en su conjunto ha destinado a ese sector (obreros de la construcción, por ejemplo) deben ser reconducidos a otros sectores donde sean más necesarios.

Pues nada, los gobernantes piensan que no, que los recursos están bien donde están, que el precio que tienen las casas está bien e incluso tiene que seguir subiendo y que hay que seguir construyendo edificios porque aún tenemos pocos. No importa que ya nadie más necesite viviendas, que queden miles de promociones sin vender o que muy pocos ciudadanos consideren accesibles los precios del mercado actual. Nada de eso importa. Lo importante es que los gobernantes han decidido unilateralmente que hay que salvar al sector. Y la oposición, para colmo de males, piensa lo mismo, aunque luego aparezcan en todas las televisiones criticando al gobierno. En Galicia, por poner un ejemplo, el flamante nuevo presidente de la Xunta, cree que hay que salvar a los que se equivocaron, y para ello, piensa comprar esos edificios, a los precios que a los ciudadanos nos parecen desorbitados. Y para ello planea utilizar para ello el dinero público (sí, sí, el de todos, el de usted y el mío, que, probablemente no hemos realizado ninguna inversión alocada). O sea, que yo considero que no debo comprar una casa a un determinado precio y el banco considera que esa inversión no es adecuada y por ello no me presta el dinero y sin embargo, Feijóo, piensa que con el dinero de mis impuestos sí que es adecuado realizar esa inversión. Claro, los gobernantes, con este tipo de medidas, deben pensar que no existe riesgo ya que el Estado no puede quebrar… ¿o sí que puede?

Los votantes observan este tipo de medidas con indiferencia. No parece dolerles que el dinero de sus impuestos se malgaste en este tipo de barbaridades. O bien no se dan cuenta de que el hecho de que la Xunta compre viviendas a los promotores evita que estos tengan que bajar sus precios hasta un nivel que nos sea accesible a todos los ciudadanos, o bien no comprenden que, tarde o temprano, este dispendio saldrá de sus bolsillos. Sin ir más lejos, el enorme gasto público en el que está incurriendo el Gobierno de Estados Unidos por culpa del famoso “Plan Obama” ya está llegando a la calle. Los ciudadanos americanos empiezan a rebelarse por la brutal subida de impuestos que están sufriendo. Tal como informa el The Wall Street Journal, los estados están compitiendo por ver quien es capaz de cobrar más impuestos a sus contribuyentes. Y es que el dinero no se puede crear de la nada. Bueno, corrijo, el dinero sí que se puede crear de la nada; al menos el dinero fiduciario que es el que sufrimos hoy en día. Lo que no se puede crear de la nada es la riqueza.

March 01, 2009

Keynes ha muerto

John Maynard Keynes falleció en 1946. Sus ideas murieron antes, en 1936 con la publicación de su obra “Teoría general del empleo, el interés y el dinero”. En realidad, la muerte de sus ideas venían precedidas de una larga enfermedad, pero lo realmente importante no es el pasado, sino lo que aconteció en el futuro mirado desde la perspectiva de 1936.

Las ideas de Keynes son las que han proporcionado la base teórica necesaria para las políticas económicas de los últimos 70 años. En épocas de caos, suelen emerger figuras políticas y figuras teóricas. Entre los políticos, los vencedores fueron Franklin Delano Roosevelt, Wiston Churchill y Josif Stalin. Entre los teóricos, Keynes acaparó prácticamente todo el protagonismo.

Hoy vivimos una época que recuerda el periodo 1929-1945. Desconocemos la magnitud de la actual crisis económica. Probablemente la inmensa mayoría de las predicciones son demasiado optimistas, pero incluso así, al menos parece existir un consenso de que vivimos la peor recesión de los últimos 70 años.

En este escenario políticos y teóricos luchan por ser los modernos Roosevelt, Churchill, Stalin, Keynes. Barack Obama es del FDR -Franklin Delano Roosevelt- del siglo XXI, poca duda cabe. Nicolas Sarkozy aspira a ser el nuevo Churchill. Stalin ni está ni se le espera, pero Hu Jintao desde otra ideología ocupa su lugar.

Aspirantes a Keynes hay literalmente miles. Probablemente Paul Krugman y Nourel Roubini son los candidatos que han alcanzado mayor notoriedad, el neoyorquino apoyado en su reciente premio Nobel, el turco-americano apoyado por algunas de sus atinadas predicciones.

Volveremos a Keynes -muchas veces-, a Obama, a Hu, a Sarkozy -quizá no-, a Krugman. No obstante, no quería cerrar este primer artículo sin una declaración de principios: todos están equivocados.