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August 10, 2009

Solidaridad keynesiana: la excusa para robar a las generaciones futuras

Keynes reinventó el papel del Estado. A partir de que su doctrina se tomara como verdad oficial, el Estado se atribuye la capacidad de "domar" la economía de forma que los ciclos económicos sean menos agresivos. Esta afirmación es falsa. Se apoya en hipótesis erróneas que en vez de anular la validez del modelo, han sido revisadas una y otra vez por economistas que necesitan que el modelo funcione para dar sentido a un sistema en el que el Estado domina la vida de los individuos. En la actual crisis, el gasto público se ha disparado hasta límites no conocidos ni tan siquiera en tiempos de guerra. Afortunadamente la burocracia es tan lenta que aún el gasto público no ha alcanzado el nivel previsto por salvadores del universo como Obama, Sarkozy, Brown o Zapatero. Pero llegará. Si hay suerte, la bomba no estallará en nuestras manos sino en la de las generaciones futuras.




Publicado por Gary Varvel en http://blogs.indystar.com/varvelblog/index.html

Los excesos de hoy se transforman en deudas e inflación para el futuro. Pero ya sabemos que el futuro no le interesaba a Keynes, ni él ni sus seguidores ni todos los políticos que lo toman como excusa ven nada más allá del corto plazo. Es dinero, son votos -porque siempre las siguientes elecciones son a corto plazo-, es poder. Así nos va y así les irá a las generaciones que están por venir, aunque lamento informaros que la ola también nos va a arrastrar.
Desgraciadamente aquello de dejar a las generaciones futuras y el medio ambiente, parece que no les sirve cuando hablamos de economía.

June 04, 2009

Creación de Empleo versus Creación de Riqueza

Artículo del Sr. Smith

A raíz de un comentario realizado por Ho Pin en el post anterior, me parece interesante explicar, para quien esté interesado, la diferencia entre la creación de empleo y la creación de riqueza. Para acometer dicha explicación, utilicemos el siempre socorrido recurso de la isla y los náufragos.

Imaginemos una isla a la que llegan un grupo de náufragos. El primer día, todos los náufragos están hambrientos y sedientos. No poseen ningún tipo de instrumentos ni provisiones. La riqueza de este grupo de náufragos es cero. No tienen dinero, por supuesto. Ni falta que les hace, de momento, ya que no tienen nada que intercambiar entre ellos excepto su propio trabajo. El primer día, para calmar su hambre y su sed, cada uno se dedicará a recolectar fruta, acudir a beber al río, o intentar cazar o pescar con sus propias manos. Todo lo que recolecten lo consumen vorazmente, por lo que tampoco se crea riqueza.

Sin embargo, poco a poco, les va sobrando el tiempo y van fabricando artes de caza (como lanzas), pesca, cuencos para recoger agua, o instrumentos para recolectar las frutas de los árboles (como varas para golpear la fruta). A estos instrumentos, cuya posesión no es perecedera como la carne o el pescado, sino que es duradera, se les denomina “bienes de capital”. Es la acumulación de estos bienes de capital lo que produce riqueza. La producción de bienes de capital aumenta la capacidad de producir alimentos de los habitantes de la isla. Mientras los habitantes de la isla se dedicaban a consumir toda la fruta que recolectaban, no producían riqueza. Fue en el momento en el que se dedicaron a fabricar instrumentos cuando empezaron a crear riqueza. Empezamos por tanto a desmontar el primer mito Keynesiano; Al contrario de lo que defiende Keynes, el consumo no crea riqueza.

Pero volvamos a nuestra isla. Ha comenzado el comercio, y los recolectores de fruta empiezan a cambiarla por agua potable, pescado y carne y lo mismo sucede con los demás trabajadores de la isla (cazadores, pescadores y aguadores). Pero los náufragos, provistos de lanzas, cuencos, artes de pesca e instrumentos de recolectar fruta ven como aumenta su producción de comida y empiezan a producir más alimentos de los que necesitan. Esto provoca que no sea necesario que todos pesquen, recolecten fruta o se dediquen a la caza. En definitiva puede provocar desempleo. Planteemos las dos opciones posibles que pueden darse a continuación:

a) En una primera opción, uno de los náufragos, un líder nato, de ideología socialista, se erige en jefe de todos y empieza a organizar a la comunidad. Ante el desempleo creado, debido al exceso de comida, uno de los pescadores no puede alimentarse. El líder, piensa, acertadamente, que no es necesario que todos los náufragos trabajen en la recolección de provisiones, así que elige a uno de ellos (probablemente algún amigote suyo) y le encarga un trabajo mucho más cómodo aunque prescindible: el náufrago amigote del líder se sentará en la playa a vigilar el horizonte por si acaso llega algún barco que pueda rescatarles. Esta tarea, prescindible a todas luces, es absolutamente incapaz de crear riqueza. Este náufrago será alimentado con el esfuerzo de todos los demás. Se ha creado un empleo, pero no se incrementan los bienes de capital. No se ha creado riqueza. La producción de comida no vuelve a aumentar.

b) En una segunda opción, sin líder que organice, y con cada náufrago “haciendo la guerra por su cuenta”, uno de los náufragos que se dedicaba a pescar, ha empezado a ver como sus pescados dejan de venderse, ya que otro pescador es mucho más hábil que él. Éste náufrago, preocupado por su futuro, recuerda que antes de quedar varado en esta isla, él era un hábil carpintero por lo que decide cambiar de ocupación en la isla. A partir de ahora se va a dedicar a fabricar cabañas de madera para sus compañeros náufragos. A cambio de estas casas, los cazadores, pescadores, recolectores de agua y de fruta, le proveerán de alimentos. Vemos como en este caso también se ha creado un empleo pero al mismo tiempo se está creando riqueza, ya que las casas son bienes de capital (bienes duraderos) que incrementan la riqueza de la isla.

Pues bien, el Plan E de Zapatero es la opción a) de la isla. ¿Se está creando empleo? Bueno, en parte sí, aunque la voracidad de la emisión de deuda y de la imposición de impuestos destruyen casi tanto empleo como el que crean. Pero ¿se está creando riqueza? La respuesta es definitivamente no. La mayoría de los empleos que crea el plan son del tipo “siéntate a mirar el horizonte y si viene algún barco nos avisas”. Cuando los recursos del Estado se agoten (y nada es inagotable), estos empleos volverán a desaparecer.

March 16, 2009

Bernanke el pirómano vs. Krugman el iluminado

Bernanke expuso ayer sus teorías sobre el fin de la crisis. Lo pueden ver en http://www.60-minutes.info/ -tras, al menos en mi caso luchar con el Vista-. Para los que no quieran arriesgarse, pueden ver un resumen en español en Bernanke en 60-Minutes - El País

Se resume con cierta facilidad en un par de frases: Estamos haciendo lo correcto y saldremos de ésta en menos de un año.

Paul Krugman anda de gira en España. Zapatero ha formado parte de la obra de teatro en la que hoy se escenificaba que justo cuando el Estado causa más daño, hace falta aún más Estado. El premio Nobel de Krugman aporta el fetichismo necesario para convencer a las masas -Hayek también fue Nobel, pero no parece importar. Zapatero mantuvo su inefable optimismo e hizo una defensa del Estado Social del Bienestar. Krugman puso el pesimismo. Bernanke se equivoca dice. España lo pasará muy mal. En ambas afirmaciones acierto. Sus soluciones son aún más intervencionistas. Afirma que hay mucho margen para incrementar el gasto público. Keynes lloraría de alegría si resucitara.

Pueden ver más en Krugman en Madrid - El País

La solución adicional de Krugman en el caso de España es bajar los salarios. Correcto, una bajada de salarios forzada por el propio mercado, haría menos dura la caída -porque caernos es un hecho inevitable. Pero el neoyorquino apoya las medidas sociales para proporcionarnos un colchón. Básicamente es la diferencia entre caerse de un primer piso sin red ni colchón, o caerse desde la quinta planta con un colchón esperándonos abajo. No sé Uds., yo me quedo con la alternativa del primer piso.

En cualquier caso, no hay solución. Es lo que tenemos. Lo peor está por venir.

March 01, 2009

Keynes ha muerto

John Maynard Keynes falleció en 1946. Sus ideas murieron antes, en 1936 con la publicación de su obra “Teoría general del empleo, el interés y el dinero”. En realidad, la muerte de sus ideas venían precedidas de una larga enfermedad, pero lo realmente importante no es el pasado, sino lo que aconteció en el futuro mirado desde la perspectiva de 1936.

Las ideas de Keynes son las que han proporcionado la base teórica necesaria para las políticas económicas de los últimos 70 años. En épocas de caos, suelen emerger figuras políticas y figuras teóricas. Entre los políticos, los vencedores fueron Franklin Delano Roosevelt, Wiston Churchill y Josif Stalin. Entre los teóricos, Keynes acaparó prácticamente todo el protagonismo.

Hoy vivimos una época que recuerda el periodo 1929-1945. Desconocemos la magnitud de la actual crisis económica. Probablemente la inmensa mayoría de las predicciones son demasiado optimistas, pero incluso así, al menos parece existir un consenso de que vivimos la peor recesión de los últimos 70 años.

En este escenario políticos y teóricos luchan por ser los modernos Roosevelt, Churchill, Stalin, Keynes. Barack Obama es del FDR -Franklin Delano Roosevelt- del siglo XXI, poca duda cabe. Nicolas Sarkozy aspira a ser el nuevo Churchill. Stalin ni está ni se le espera, pero Hu Jintao desde otra ideología ocupa su lugar.

Aspirantes a Keynes hay literalmente miles. Probablemente Paul Krugman y Nourel Roubini son los candidatos que han alcanzado mayor notoriedad, el neoyorquino apoyado en su reciente premio Nobel, el turco-americano apoyado por algunas de sus atinadas predicciones.

Volveremos a Keynes -muchas veces-, a Obama, a Hu, a Sarkozy -quizá no-, a Krugman. No obstante, no quería cerrar este primer artículo sin una declaración de principios: todos están equivocados.